Depor próximo partido: qué esperar después de la pretemporada
Cerramos agosto con la vista en lo que viene. Aquí analizamos cómo el Depor cierra su preparación y qué nos espera cuando comience de verdad la batalla por Primera.
31 de julio de 2026

Cuando termina la pretemporada, sobreviene ese silencio particular en el que todos se preguntan lo mismo: "¿Estamos listos?". El depor próximo partido no es solo un encuentro; es el comienzo de una historia que todos sabemos cómo queremos que termine. Regreso triunfal a Primera División. Gloria de nuevo en Riazor.
Lo que nos enseñó la pretemporada
Esos amistosos —St. Pauli el 1 de agosto, Real Madrid el 12 de agosto— no son para ganar trofeos. Son para aprender. Cada minuto es información: quién está listo, quién necesita rodaje, dónde están las grietas defensivas, cómo reacciona el equipo bajo presión.
El Real Madrid, especialmente, es una prueba de fuego. Medir el Depor contra los blancos en Riazor es casi una declaración: "Aquí estamos de vuelta". No para ganar, entiéndelo bien. Pero sí para demostrar que tenemos calidad, hambre, idea de juego.
Cuando llega el depor próximo partido oficial, eso ya habrá quedado atrás. Lo que importará será si hemos aprendido, si hemos tejido esa cohesión que distingue a los equipos ganadores de los que simplemente juegan.
El equipo femenino también está en la misma onda
Mientras el masculino prepara su regreso a Primera, el Deportivo Femenino lucha en Liga F por mejorar esa 12ª posición que ocupaba. Están anotando goles (56 en lo que va de temporada), están siendo competitivos. El próximo partido para ellas es una oportunidad de demostrar que pueden romper esa barrera de puntos que las tiene atrapadas en la mitad baja.
Fran Alonso conoce el camino. Sabe qué necesita este equipo. Y en la pretemporada, eso se nota: la intensidad, la coordinación defensiva, la claridad en el ataque.
¿Qué esperar del depor próximo partido?
Primero, equilibrio. Tanto el equipo masculino como el femenino necesitan encontrar ese punto medio entre ambición y pragmatismo. No puedes jugar a lo que no eres. Si somos un equipo de Segunda División que sube a Primera, tenemos que respetar eso, crecer gradualmente, no salir disparados esperando ganar todos los partidos desde la jornada 1.
Segundo, paciencia. La Historia del Depor no se escribe en agosto. Se escribe a lo largo de toda una temporada. Habrá reveses, habrá momentos de duda. Lo que importa es cómo respondemos. Un empate tempranero no es catastrofe. Una derrota sorpresa no significa que hayamos fracasado.
Tercero, identidad. El Depor tiene que jugar como el Depor: con idea, con técnica, con la identidad que nos define. Somos gallegos. Somos coruñeses. Somos Riazor. Eso tiene que verse en el campo.
Los números que importan
El equipo masculino marcó 67 goles la temporada pasada en todas las competiciones. El Femenino 56 en Liga F. Son números sólidos. Lo que importa ahora es si podemos mejorarlos, si esa capacidad ofensiva se convierte en consistencia.
Defensivamente, hemos encajado 43 goles (masculino) y 54 (femenino). Hay margen de mejora en ambos casos. Pero la pretemporada sirve exactamente para eso: para trabajar esos detalles, para construir una estructura defensiva que no ceda ante los embates rivales.
La verdad emocional
Pero escúchame bien: más allá de los números, de los pronósticos, de las cuotas de apuestas que ven el depor próximo partido como probabilidad matemática, está el hecho de que somos deportivistas.
Eso significa que cada partido es personal. Cada gol nos duele si es en contra, nos eleva si es a favor. Cada derrota es una herida que cura el tiempo y la fe en que "el Dépor siempre vuelve".
Así que cuando llegue el próximo partido oficial, estaremos ahí. En Riazor, en las gradas, en redes sociales gritando como locas. Porque eso es lo que hace una verdadera deportivista: estar. Punto.
¿Ready para vivir noventa minutos de pura intensidad? Multiplica la adrenalina de cada jugada.
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