Depor próximo partido: lo que se cuece en el vestuario antes de que suene el silbato
Agosto trae amistosos, pero también trae tensión creativa. Qué está pasando realmente con el equipo mientras se prepara para el Depor próximo partido que de verdad importa.
4 de agosto de 2026

Agosto. Pretemporada. Entrenamiento tras entrenamiento bajo la dirección de Marcén. Y aquí es donde empiezan los movimientos que luego ves en el campo. El Depor próximo partido no se decide el día del encuentro; se decide aquí, en las sesiones, en cómo los jugadores responden a lo que el técnico les pide.
Este es el momento donde ves quién está de verdad comprometido con el proyecto. Donde alguien que lleva años en el club se levanta y lidera. Donde un fichaje nuevo demuestra si tiene el carácter que dijeron que tenía. Marcén está viendo todo eso, anotando, decidiendo quién entra en el once titular en serio.
La batalla por las posiciones
No hay nada más intenso que la pretemporada cuando hay competencia real. El Depor próximo partido, el que de verdad importa en Segunda División, va a llegar rápido (recordemos: Cádiz el 4 de enero), así que cada amistoso es una audición. Cada entrenamiento, un examen.
Hablamos de detalles: quién corre más, quién recupera mejor, quién toma decisiones inteligentes bajo presión. Marcén lo ve todo. Y sabe exactamente quién está listo y quién necesita más trabajo.
Nuevos fichajes en el punto de mira
Cuando llegan caras nuevas, el vestuario siempre es complicado. No es malo; es la realidad. Tienes a jugadores que llevan tiempo aquí, que conocen la calle, que saben lo que es defender estos colores. Y de repente llegan otros que tienen que ganarse su lugar, no heredarlo.
Esta es la épocá donde ves si esos fichajes van a encajar o si habrá fricciones. Por eso cada amistoso contra St. Pauli, contra Fiorentina, contra Real Madrid en Riazor, contra Elche... cada uno de estos partidos es importante. No por el resultado, sino por lo que revela.
El plan táctico tomando forma
Marcén lleva tiempo trabajando la táctica. El esquema está claro en la cabeza, pero ahora toca trasladarlo a los treinta metros de Riazor. Y eso es más difícil. Porque once jugadores tienen que funcionar como uno solo. Porque el balón no siempre va donde quieres. Porque los rivales, incluso en amistosos, te presionan.
En el vestiario, entre entrenamiento y entrenamiento, es donde se comentan estos detalles. Dónde algunos dicen "así no funciona" y otros responden "dame un partido más". Es la construcción de la química.
Lesiones menores que cierran ojos
Aunque no queramos hablar de ello, siempre hay algo: un golpe aquí, un pinchazo allá. En pretemporada es cuando se ven estos problemas. Y el cuerpo técnico trabaja para tenerlo todo listo para cuando empiece la liga de verdad. Esto es parte de por qué cada amistoso importa: es ocasión de ver quién está al 100% y quién aún está recuperándose.
Liderazgo que trasciende el terreno de juego
Y luego está lo que no ves en las estadísticas: el liderazgo. Quién habla en el vestiario, quién motiva, quién mantiene el ambiente cuando las cosas van lentas. El Deportivo siempre ha sido un equipo que vive del alma, de la entrega, no solo de la calidad.
Esto es lo que pasa real: mientras nosotras estamos aquí contando historias, el equipo está en la cantera, en el gimnasio, en el terreno, escribiendo qué será el Depor próximo partido. Y aunque es pretemporada, aunque sea agosto, el hambre que ves es la misma que nos traerá de vuelta a donde pertenecemos.
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