Del ascenso a la realidad: cómo el Depor pagó su cuota en Segunda División y ahora brilla en LaLiga
Hace poco éramos en Segunda División. Hoy somos invictos en LaLiga. Este es el viaje de un equipo que pasó por la cuota más dura y sigue de pie.
9 de septiembre de 2026

Hay historias que no salen en los análisis de Movistar+, pero que cada deportivista de verdad lleva grabadas en el alma. La historia del Depor en Segunda División es una de esas. No es solo fútbol; es la prueba de que cuando crees en lo tuyo, las cuotas de sufrimiento se convierten en combustible.
¿Recuerdas cuando estábamos todos en Segunda División?
No hace tanto tiempo. Mientras otros equipos de Europa jugaban las grandes ligas, nosotras nos levantábamos cada fin de semana para ver al Dépor competir en Segunda División. Eso es un tipo de paciencia que solo las verdaderas seguidoras entienden. Porque no es lo mismo ver al equipo en un campo con 40.000 personas que verlo en una cancha donde luchas por cada posición, donde no hay margen para fracasos.
La cuota de licencia en Segunda División es algo que pocos fans comentan, pero que explica mucho. 5.337€ por temporada: eso es lo que cuesta mantener un club profesional en la segunda categoría española. No es una cantidad menor. Significa presupuesto limitado, significa fichajes selectivos, significa que cada euro cuenta.
Desde Segunda División hasta convertirse en invictos
Pero aquí viene lo mágico. El Depor fue promovido como segundo clasificado en la temporada 2025-26. Segundo. No fue un paseo; fue una competición donde tuvimos que demostrar cada jornada que merecíamos estar arriba. Y lo hicimos.
Ahora, después de pasar esa cuota de sufrimiento en Segunda División, nos encontramos invictos en LaLiga tras cuatro jornadas. Dos victorias, dos empates. No es casualidad. Es lo que sucede cuando un equipo ha aprendido a pelear en las trincheras.
Las Herculinas también saben de ascensos
Y aquí viene un detalle que las chicas que seguimos al Depor Femenino sabemos bien: nuestras Herculinas ascendieron desde Segunda División en la temporada 2018-19. Ellas también pagaron esa cuota, ese precio de estar abajo para llegar arriba. Hoy juegan en Liga F. No es casualidad tampoco.
Ser deportivista significa entender que hay una jerarquía, que no todos los años estás arriba, que a veces tienes que bajar para volver más fuerte. Es la lógica de la vida, traducida al fútbol.
¿Qué nos enseña la cuota de Segunda División?
Te voy a ser honesta: la cuota no es solo dinero. Es presión. Es la pregunta cada domingo: ¿ascendemos o volvemos a lo de antes? Es ver a equipos competir por los mismos puntos sabiendo que solo algunos subirán. Es durísimo. Y nosotras lo vivimos.
Pero ese precio, esa cuota de sufrimiento, es lo que hace que hoy, viendo al Dépor invicto en LaLiga, cada grito tenga más peso. Porque sabemos de dónde venimos. Sabemos lo que costó.
El vestuario conoce la historia
Es lo que no dicen en los chismes de los vestuarios: que nuestros jugadores saben dónde estuvieron hace poco. Aubameyang no llegó a un equipo ganador sin presión; llegó a un equipo que acaba de subir de Segunda División, que aún lleva esa hambre en los pulmones, que entiende que cada punto es sagrado.
Eso es lo que explica por qué somos invictos ahora. No es magia. Es memoria. Es la cuota de Segunda División cobrándose en forma de determinación.
La próxima vez que veas al Dépor jugar, recuerda esto: hace poco pagábamos la cuota de estar abajo. Hoy, estamos en lo alto. Y no pienso bajar.
¿Lista para vivir noventa minutos de pura intensidad? Multiplica la adrenalina de cada jugada.
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